La sonda Phoenix ha finalizado la recogida de muestras para llevarlas a los instrumentos que tiene a bordo y ahora le queda analizar lo que ya ha obtenido. Los cientÃficos están ansiosos de ver los resultados mientras la sonda cada vez tiene menos energÃa para llevarlo a cabo. La cantidad de luz solar decrece en las planicies del polo norte marciano, hasta la entrada del otoño en nuestro planeta vecino.
En estos momentos está aún cabando en algunas de las zanjas para conseguir más datos acerca de la geologÃa del lugar y vincularlo con la climatologÃa.
A finales de esta semana, los ingenieros y cientÃficos usarán el brazo robótico para intentar empujar una muestra de tierra hacia el microscopio para su análisis.
Es curioso realizar una comparativa de la cubierta de la sonda desde las primeras imágenes a esta que tenemos en nuestra pantalla. Desde luego está claro que ha trabajado y la superficie está llena de rastros de ese trabajo que nos ha desvelado (y nos desvelará) numerosas e interesantes cuestiones.




