Desde luego uno de los clásicos del cielo en fotografía y he tenido la suerte de hacerlo, ya que el campo que obtengo con la cámara y el telescopio es muy justo, pero suficiente para poder apreciar detalles muy bonitos de este impresionante cúmulo.
Un nuevo miembro en la familia astronómica, se llama Canon EOS400D y constituye el siguiente paso, el siguiente eslabón de la cadena para continuar avanzando y alcanzar nuevas metas.
Son ya varios años desde las primeras imágenes con una cámara compacta y la webcam, algunas casi ridículas pero muy significativas para mi, y aunque casi carentes de valor científico, me servirán para ver todo el progreso. Me llevo la experiencia de esas primeras tomas para continuar ahora con instrumentos algo más sofisticados, escudriñando el Universo para comprobar por mi mismo, si es verdad que ahí fuera están todas esas cosas maravillosas de las que oigo hablar.



